28.6.11

La Casa Vieja


 Fotografía de F.Puigcarbó y otras cositas más de Flor

Esta casa vieja siempre le fascinó. Desde muy pequeño iba camino del colegio de la mano de su madre y la miraba, la miraba y siempre tenía que pasar por encima de los dos peldaños que había cerca de la puerta con su madre siempre regañándole porque ya era tarde.

Era siempre lo mismo, salían de casa siempre corriendo, porque era un problema todas las mañanas para despertarse, para vestirse, para comer.

Cuando se sentaba a tomar el desayuno, la taza con leche y el pan con mermelada hecha por su madre de los membrillos que su abuela mandaba en una cestilla allá del pueblo y que venía al cuidado de un maquinista del tren que era su vecino, una persona de mucha confianza, parece que la leche crecía en la taza y el pan quedaba solo porque la mermelada desaparecía.

Muchas veces seguía  muy callado y pasado unos diez minutos  preguntaba a su madre quién vivía en la casa vieja y su madre le contestaba que la casa estaba cerrada hace mucho tiempo y que no vivía nadie allí.

Llegó un día en que ya era un adolescente su madre ya no lo llevaba al liceo, la curiosidad era tan grande que se reunió con dos amigos más que también les gustaba el misterioso y decidieron que irían intentar abrir la puerta de dicha casa.

Uno de esos amigos sabía algo más de la historia de los antiguos habitantes que según él eran tres hermanas que quedaron viudas y solo salían en la noche. Dicen los vecinos de aquél tiempo que durante el día las ventanas estaban siempre cerradas y en la noche abrían las ventanas y las luces seguían prendidas toda la noche.

Algunos años más tarde dejaron de ver las luces prendidas, las hierbas empezaron a crecer cerca de la puerta y nunca supieron si las mujeres se fueron, si murieron, todo quedó en un misterio muy grande.

Alguien contó que en algunas noches se oían voces viniendo de dentro de la casa que se confundían con el viento y con el movimiento de las ramas de los arboles.

Como habían combinado los cuatro amigos siguieron con un poco de temor porque tres de ellos desconocían  por completo todo aquel misterio.

Cuando estaban aproximándose parece que los pies no querían seguir adelante, parece que daban dos pasos en frente y uno para atrás. Llegados en frente a la casa de seguida pusieron el oído en la puerta a ver si oían algo, uno de cada vez, después se miraron y estaba todo en silencio. Hicieron un esfuerzo en la puerta pero a pesar de estar con la madera envejecida no se movió. Parece que la tarea estaba siendo más difícil de lo que pensaban.

Empezaron a conversar bajito sobre lo que iban hacer, la tarde ya estaba oscureciendo y la hora de la cena llegando.

Iban a desistir y volverían otro día.

Estaban ya decididos a regresar a sus casas y los cuatro empezaron a observar con atención la ventana ya sin cristales pero tapada con  madera ya  agrietada.

Los cuatro amigos se quedaron petrificados, con los ojos bien abiertos y la boca abierta pero sin salir palabras, apuntando hacía la ventana.

Salieron corriendo como locos uno para cada lado en dirección a sus casas.

Ellos no contaron a nadie lo que habían visto, pero yo les cuento. Tuvieron una visión de la cara de una mujer que los estaba mirando.

Pregunta: Saben quién era esa mujer??
Respuesta: Yo!! la mujer que escribió esta historia.

Bien que los protagonistas podrían ser "Los Cinco", pero no, solo fueron los cuatro, el perro no quiso ir, se quedó en casa. Sera que el perro ya sabía el final de la historia?


Autor: Flor

  

9 comentários:

Puigcarbó disse...

hay que ver la imaginación que tienes y lo que eres capaz de fabular a partir de una simple fotografía.

SOYPKS disse...

Hola mi querida Flor, mira que me mantuviste en suspenso con esta historia, está buenisima jejeje de susto.
Gracias por compartirla, un beijo.
Un abrazo
De Tu amiga de Venezuela

(¯`v´¯)
`•.¸.•´
¸.•´¸.•´¨) ¸.•*¨)
(¸.•´ (¸.•´ .•´¸¸.•´¯`•-> ♥Ƹ̵̡Ӝ̵̨̄Ʒ SOYPKS Ƹ̵̡Ӝ̵̨̄Ʒ♥

La Gata Coqueta disse...


Dejate envolver por la bruma de la primer aurora y nunca te enojes, espera que fluya la calma en el interior del alma...Se duplica el ánimo y la melancolía se evaporará.

¡¡Feliz fin de semana para ti y todos los que te rodean!!

Un montón de besos multicolores!!

María del Carmen

Sonhadora disse...

Minha querida

Hoje passando apenas para agradecer o teu carinho e apoio...estou voltando e melhor...a amizade é um abraço apertado que nos aquece a alma.

Beijinhos com carinho
Rosa

Isidro Jesus Cedrés González disse...

Amiga Flor, Flor, Flor....me llevaste de la mano hasta la incógnita respuesta. Me gustó tu relato, y algo muy importante para mi; no me gusta que me cuenten los finales, me encanta hacerlo yo...
Un abrazo amiga. Eres una Flor en ese jardín abandonado.
Gracias por compartir.
No olvides en ningún momento, que en una casa abandonada siempre hay vida... vuelve y continúa...
Jecego.

Isidro Jesus Cedrés González disse...

Amiga Flor; he visto que en tu JARDÍN ya hay más de una Flor.
He contado hasta diez Blogs, y comentas dudas de si estás vivas?...
Felicidades, esas fuerzas están muy lejos de mí.
Un abrazo y ánimos.
Jecego.

MA disse...

Texto e imagen muy interesante el relato.

Besos de luz y color, un placer leer tus post.

La Gata Coqueta disse...


Cuando a las cumbre veas llegar la borrasca abre las ventanas y la luz del arco iris dispersará las dudas que puedan estar pobladas de sombras...

Feliz fin semana para que el cuerpo descanse con premura. Es mi deseo como cada semana, para el amig@ que siempre tiene esa palabra afable para endulzar los sentimientos que reposan en el interior del alma...

Un adiós y hasta el primer instante que me sea posible volver a abrir el marco virtual que alberga la amistad del universo.

(Desde hoy he empezando a festejar mi santo y me apetece compartirlo contigo..)

Siempre tuya...

María del Carmen

PD/La imagen que te envie no la he visto, la enviada lleva tu nombre...

Mª Teresa Alejandra disse...

Hola! Ya estoy aquí de nuevo, pero muy lábil, los textos largos imposible comentar. Escribo mucho me evade. Ay….. las enfermedades. ……………………………………………

Mi gratitud, un beso

Maite